LA RESPIRACIÓN

La respiración nos regala la vida, a través de ella nos llenamos del flujo de energía que nos conecta a la vida. Así nuestra forma de respirar equivale a nuestra forma de vivir. Una respiración amplia y libre equivale a una forma de vida abierta y libre, que acerca a nuestro cuerpo a la felicidad.

Para el trabajo de la liberación de la respiración es fundamental el desarrollo de una observación o escucha de nuestro propio cuerpo, lo que conocemos como conciencia corporal. Poder dedicar un espacio de tu vida a desarrollar la actividad de los receptores sensoriales de nuestro cuerpo (en muchos casos desatendido por el ritmo frenético de la vida actual), es el mejor cuidado o terapia que nos podemos ofrecer.

El diafragma como pieza clave en nuestro cuerpo, permite que nuestras células se nutran de oxigeno, pero también divide nuestro cuerpo en dos partes, facilitando o dificultando según su estado, el paso de la energía a través de él, así también conectando o desconectando las partes de nuestro cuerpo.

La observación detenida de nuestro cuerpo y de la forma espontánea de la respiración, nos revela un complejo mapa que relata todas las experiencias vividas en nuestro pasado. Iluminando la resolución de nuestros conflictos, desde el espacio interno de nuestro cuerpo. Ese lugar en el que el cuerpo mas liberado de las tensiones, da paso a una información que surge de forma espontánea de nuestro interior, acercándonos mas a una visión clara de todos los condicionamientos y conflictos almacenados en nuestro cuerpo, que nos condicionan a un circulo vicioso de repetición de conductas en nuestro pasado.

Con la integración consciente de la respiración y la descarga emocional, he podido acceder a la experiencia del espacio interno, y desde ese lugar en calma, he podido observar de frente muchas de esas dificultades y condicionamientos que han dado forma a mi cuerpo actual, a la personalidad desarrollada y a la forma de expresar o no expresar mis emociones.
No se trata de controlar la respiración, si no de liberarla, a través de la relajación del diafragma, de forma que se pueda adaptar de forma conveniente a cada situación que ocurra en nuestra vida, y de esta forma gestionar la emoción vivida sin que suponga una nueva tensión muscular acumulada en nuestro cuerpo.


David Delgado  Fisioterapeuta, osteópata y compañero de Diafreo.
Gracias por tu generosidad.